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Dioses Egipcios

Ra y Sekhmet: la ira de los dioses del Antiguo Egipto

Sekhmet

La historia envuelve a Ra y Sekhmet. Muchos de los Dioses de la mitología egipcia podían ser terroríficos, pero en ocasiones lo eran con los enemigos de Egipto (Kemet) o con los que habían causado grandes males. Por ejemplo, Am-heh, con un nombre que podía significar tanto “devorador de la eternidad” como “devorador de millones”. Tenía cabeza de perro y cuerpo humano, viviendo sobre un lago de llamas del inframundo.

Si alguien perdía su favor, el Dios Atum-Ra podía hacerle recobrar la calma. Sin embargo, esta solo era una razón más para llevar una vida buena y virtuosa. En los comienzos de la historia del cosmos, Ra descubrió que sus hijos mortales, los humanos, se habían hartado de la paz y el orden. Pretendían derrocar a Ra, el gobernante del universo, y conspiraban para ocupar su lugar. Esto preocupaba a Ra, ya que su creación estaba trabajando con el caos y podía cambiar el orden de las cosas. Prepárate para ver un capítulo más de los Dioses Egipcios.

La venganza de la diosa leona

Sekhmet y el consejo de los dioses

Ra le preguntaba a los demás dioses consejo, pues junto a Seth contenían todos los días de que Apofis se llevara la luz del día, ya que es una amenaza para la creación. La Diosa Hathor les preguntó qué podían hacer al respecto y Shu, comentó que los criminales deben de ser castigados o eliminados. Ra reflexiona por un momento. Al final, asintió y le preguntó a Hathor si tenía alguna sugerencia, pero fue Tefnut la que respondió que Sekhmet (Sejmet) podría asesinarlos.

Esta Diosa egipcia con cabeza de leona, simboliza la fuerza y el poder, siendo ella la más adecuada para este cometido. Así que Ra no dudo ni un momento en pedirle ayuda a Sekhmet y le dijo lo siguiente:

Necesito tus habilidades. Los humanos se han vuelto unos egocéntricos. Su egoísmo amenaza la trama misma de toda la creación. Quiero que los devores a todos. Elimina a su estirpe de la tierra.

Ra

La Diosa leona egipcia aceptó la petición, pero antes de comenzar le dijo:

Entiendo, Señor Ra. Sin embargo, ¿os dais cuenta de que una vez que empiece, la sed de sangre me cegará? De este modo, evitará que me ocupe de otras necesidades y tapará mis oídos a cualquier otra petición.

Sekhmet

Ra le dijo que lo entendía y que comenzara con la cacería cuanto antes. Así pues, Sekhmet se alejó de la Enéada y de todos los asistentes allí reunidos.

La carnicería de Sekhmet

Ra y Thot

Thoth

Sekhmet salió al gran mundo y comenzó a asesinar a cualquier humano que pudo encontrar; hombre, mujer o niño. Con sus garras, cortó sus cuerpos, derramando su sangre sobre todas las cosas. Ella nadaba en sangre y más tarde se la bebía. La carnicería había comenzado.

Al día siguiente, mientras movía el Sol a través del cielo, Ra estaba con Seth a la proa de su barca para repeler a la serpiente Apofis, Ra echó una mirada hacia el mundo. Incluso desde allí escuchaba los lamentos. Podía oler el miedo y la muerte. Estaba preocupado por la decisión que había tomado. Así que fue a pedirle consejo a ThotDios de la sabiduría y conocimiento”, y este le dijo lo siguiente:

Aunque es cierto que muchos de los humanos estaban conspirando para derrocar a los Dioses, había algunos que poseían corazones justos. Sin duda, aquellos que guardan el caos en su interior deben de ser castigados, pero no eliminados.

Thot

El consejo de Maat

Maat (Ma'at)

Al escuchar Ra las palabras de Thot, decide preguntarle a Maat “Diosa que simboliza la verdad y la justicia”. Esta deidad se tomó algún tiempo para ordenar sus pensamientos antes de hablar. Sabía que las palabras dichas sin pensar podían crear su propio caos, y le dice lo siguiente:

Mi Señor, lo que has iniciado tiene su sabiduría. Ahora los humanos se han vuelto temerosos de los Dioses, y muchos se han arrepentido de su afán conspirativo. Y también estoy de acuerdo en que algunos nunca fueron tan traidores como para merecer una muerte dolorosa. Ya me gustaría que hubiera alguna manera de preservar unos pocos humanos para ver si la amenaza de su extinción los ha vuelto humildes.

Maat

Pero Ra ahora tenía un problema. La propia Sekhmet dijo que una vez ha bebido sangre es imparable. ¿Sería valioso salvarles la vida a unos pocos? Tenían mucho potencial.

La borrachera de Sekhmet

Sekhmet y la cerveza

Thot pensó que era una buena decisión socorrer a los humanos y que la mejor forma de parar a Sekhmet, era emborrachándola. Ra pidió siete mil jarras de cerveza espesa y teñida de rojo, de esta forma tendría el mismo color que la sangre.

Vertieron el cóctel cervecero sobre la tierra delante de la diosa leona. Sekhmet se paró a bebérsela, y cuando terminó, caminó unos cuantos pasos y se echó a dormir vencida por el sueño. Horas después se despertó, Ra estaba allí para darle una nueva orden y le dijo lo siguiente: 

Lo has hecho bien, y ahora, necesito que unos pocos humanos permanezcan con vida para que aprendan a ser humildes mediante todo lo que tú has hecho.

Ra

Sekhmet aceptó la orden, pues esta deidad se había convertido en un azote para la humanidad, pero solo por un breve período de tiempo. Pues el mundo recibiría su castigo cada cierta época.

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